Cuando empiezas una relación sentimental, cuando sientes que
la otra persona verdaderamente te gusta, las mariposas en el estómago aparecen
los miedos a inseguridades frente al rechazo o a la posibilidad de meter la
pata. Enamorados nos sentimos fuertes y a la vez vulnerables, seguras de
nosotras mismas y a la vez dudosas de todo.
