Muchas veces confundimos el amuleto con el talismán. El
amuleto puede ser cualquier objeto que tengamos o que nos den y este nos aporta
seguridad y buena suerte. El talismán en cambio, lo debemos hacer y no solo nos
protege sino que también nos defiende contra las malas energías y demás. El
talismán es más completo, puede ser el mismo objeto que tengamos como amuleto
pero trabajado, preparado y cargado por nosotros mismos. Es personal e
intransferible y con el conseguimos nuestros propósitos. Este talismán puede
ser cargado con diferentes energías pues se impregna con cualquiera de los 4
elementos (tierra, fuego, agua y aire).
